Método Salvador Ruiz de Maya de fabricación (fraudulenta) de datos (vídeo)

¿Qué tal amigos?,

conforme va pasando el tiempo voy aprendiendo mucho más sobre el tema de la fabricación fraudulenta de datos en experimentos científicos y sobre el fraude científico en general.
Cuando no has leído al respecto piensas que los comportamientos deshonestos en la academia son muy excepcionales, apenas unas manzanas podridas, pero desgraciadamente los datos muestran que esta expectativa inicial es optimista —los casos de fraude son mucho más habituales de lo que imaginamos, como ya comenté hace unas semanas (por ejemplo, citamos el artículo de Joaquín Sevilla «Fraude científico (I): una primera aproximación»).

Algunos de vosotros me ha comentado que tras la lectura del librito no entendía muy bien en qué consistió la fabricación de datos (fraudulenta) que hizo Salvador Ruiz de Maya para los experimentos que elaboramos durante mi periodo de investigación (fraude que me condujo a decidir no defender finalmente la tesis, como ya sabéis), y por esto he decidido hacer un par de vídeos donde explico paso a paso (a través de la herramienta R) el método que Salvador Ruiz de Maya siguió (y al parecer sigue habitualmente) para fabricar los datos de los experimentos y conseguir obtener los datos que confirmen las hipótesis deseadas.

Si no tienes miramientos en publicar datos falsos, visualizar estos vídeos puede resultarte instructivo, ya que ilustra cómo conseguir que los datos de tu muestra confirmen tus hipótesis de partida (es la magia de la cocina fraudulenta de datos).

El primer vídeo podéis verlo aquí:

El segundo vídeo aquí:

Aunque parezca increíble, manipular los datos que obtenemos en la fase de experimentación con tal de obtener «los datos que queremos obtener» parece ser una práctica habitual en algunos círculos académicos, como pongo de manifiesto con ejemplos reales en estos vídeos.

¿Esta es la ciencia que deseamos construir? Creo que no deberíamos mirar para otro lado cuando se trata de algo tan importante como la CIENCIA, esa «cosa» que ha conseguido que la humanidad alcance unos niveles de progreso sin parangón.

¿Qué te parece?
Gracias por pasarte por aquí,
Angel.

[Esta entrada fue publicada en primer lugar aquí: http://tesisfracasada.abrilruiz.es/salvador-ruiz-maya-metodo-fabricacion-datos-video-demo-r/]




II. Un librito y un vídeo sobre mi renuncia a la defensa de la tesis con Salvador Ruiz de Maya e Inés López López

¡Hola!,

los que seguís el blog conocéis la desagradable experiencia que he vivido estos últimos años en relación a la manipulación de datos en las publicaciones académicas, que me condujo a renunciar voluntariamente a la defensa de la tesis doctoral que estaba realizando bajo la dirección de Salvador Ruiz de Maya e Inés López López. Lo conté en este artículo de aquí: «Mi renuncia a la defensa de la tesis con Salvador Ruiz de Maya e Inés López López».

Como es algo impactante y ciertamente puede resultar increíble, por la gravedad de los hechos, en su momento pensé que merecía la pena ponerlo todo ordenado en algún repositorio donde poder consultar los detalles de este sinsentido. Por desgracia, creo que estas prácticas están más extendidas de lo que pensábamos y pueden ser un verdadero cáncer para la ciencia (de momento a mi, estuvieron a punto de provocarme la muerte por suicidio 🙁 ).

¡Pero siempre con buen humor!
En este vídeo de aquí he resumido un poco la historia. Mira: «(Vídeo) Finalmente no defenderé mi tesis doctoral con Salvador Ruiz de Maya e Inés López López»

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Un ensayo y una web
Aunque inicialmente solo iba a dar detalles de los tejemanejes durante mis años de investigación, luego pensé que era una buena oportunidad para buscar y relatar también en el ensayo aquellos fundamentos científicos —de la mano de la psicología— que explicasen este comportamiento nunca imaginado en grandes profesionales.
El librito finalmente salió publicado el 13 de Noviembre y (de momento) puede ser comprada la edición papel a precio de coste en Amazon (aquí >) —he bajado mi margen a 0 € para que solo pagues el coste de impresión y envío 😉

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Tienes también disponible una muestra gratuita en pdf en la web de soporte del libro: http://tesisfracasada.abrilruiz.es

En la web http://tesisfracasada.abrilruiz.es puedes encontrar más detalles sobre este increíble caso que por desgracia podría ser tan solo la punta de un negro iceberg.

¿Qué te parece? Te invito a dejar algún comentario aquí > 

Gracias por pasarte por aquí y feliz día 🙂
Angel.




I. Memorias de una tesis fracasada… y una carta de renuncia. Finalmente no defenderé la tesis doctoral con Salvador Ruiz de Maya e Inés López López

¡Hola amigos!,

aunque sabéis que siempre me gusta escribir cosas positivas, los párrafos que quiero compartir con vosotros hoy son tristes, porque son la confirmación de un fracaso: hace un par de semanas comuniqué oficialmente mediante carta al director de la Escuela Internacional de Doctorado de la Universidad de Murcia y al coordinador del programa de doctorado de ciencias de la empresa, mi renuncia a defender la tesis doctoral en la Universidad de Murcia.

Compostela y credencial del Camino de Santiago de Angel Abril Ruiz

Compostela y credencial del Camino de Santiago de Angel Abril Ruiz

Los más cercanos a mí conocéis que los últimos cuatro años he estado dedicado casi a tiempo completo a los estudios de doctorado, centrando mi investigación en el campo del comportamiento del consumidor (básicamente, psicología aplicada al marketing). Mi línea de investigación tomaba las teorías del marketing sensorial y de la psicología evolucionista, para encontrar mecanismos que pudiesen influir en el consumo en general, y en el consumo de frutas en particular. Era un tema realmente novedoso y apasionante.

Pero hoy la noticia no es apasionante… A pesar de los cuatro años de tiempo invertidos, después de haber involucrado a miles de individuos en los 4 experimentos, 3 estudios y numerosos pretests realizados, y a pesar de tener la tesis doctoral prácticamente finalizada (la mayoría de capítulos en 4ª vuelta de revisión), he decidido por cuestiones morales abandonar.

Aquellos de vosotros que me conocéis sabéis que no me cayo nada y lucho al 100% por aquello en lo que creo. Esto me ha traído problemas desde el colegio; los próximos a mí recordaréis que era el tocapelotas de aquellos profesores altaneros, incluso más aún cuando no era yo el blanco de sus iras, sino mis compañeros —en general, llevo muy mal las situaciones de abuso de poder, en la que unos pocos poderosos abusan de unos débiles e indefensos.

Supongo que esta circunstancia, sumada a otras como por ejemplo que tolero francamente mal la mentira y los comportamientos deshonestos, pudieron ser las semillas de las discrepancias que durante los dos últimos años de doctorado hemos mantenido mi director de tesis, Salvador Ruiz de Maya, y yo.

También supongo que el hecho de mostrar mi desacuerdo con las «cosas obscuras» que se hacían y que en algunos casos consideraba que traspasaban la línea de la ética —algo que me estuvo quitando el sueño durante meses—, provocaba en Salvador Ruiz de Maya un sentimiento de rechazo, cuya reacción era en algunos casos la defensa de su estatus a través de estrategias de ataque contra mí. Lo cierto es que estas actitudes y comportamientos de Salvador me llegaron a hundir psicológicamente. Recuerdo especialmente dos semanas en las que fui arrastrado a un profundo pozo de desesperación, toqué fondo llegando a pensar que mi vida carecía de sentido, y que no merecía la pena seguir viviendo —sí, no me da vergüenza reconocerlo—. Estuve hundido hasta el extremo.
Como digo en la carta, he sufrido un combate psicológico tan sucio y de tan alto nivel, que supera toda presión que haya vivido antes, ni en mi primera etapa de estudiante, ni en mis 18 años de trayectoria profesional en multinacionales, pequeña empresa o mi propia empresa. Pero bueno, gracias a las conversaciones que mantuve con grandes personas, conseguí salir del pozo. De otra forma quizá hoy no estaría aquí escribiendo esto.

No quiero extenderme más ahora. Estoy terminando un pequeño ensayo que he titulado «Memorias de una tesis fracasada» «Personalidades múltiples, (des)honestidad, ciencia y una tesis fracasada con Salvador Ruiz de Maya e Inés López López» que publicaré en breve (será inferior a 10 páginas, para que sea fácil de leer 🙂  finalmente tiene 116 páginas… decidí aportar más valor). No pretendo que este próximo ensayo justifique la decepción que de mí os habéis llevado —porque no he conseguido culminar con éxito esta etapa—, pero al menos os daré detalles de lo que ocurrió, y argumentaré por qué la ética está por encima de todo, incluso del propio interés personal. Tras leerlo, vosotros mismos podréis juzgar si hice bien o mal en aferrarme a mis principios, aunque con ello me haya colgado yo mismo la etiqueta de «fracasado» y «chivato» para la mitad de la vida que probabilísticamente aún me queda por vivir.

Finalmente, ahora ya sabéis qué me condujo en realidad a aventurarme durante 21 días en solitario por los Pirineos (GR 11 o Travesía Pirenaica), 850Km trotando por alta montaña, sufriendo tormentas de granizo, terrenos inhóspitos, sed, hambre, cansancio, ansiedad… No fueron los 20 maratones de montaña, no fue el reto físico, ni el reto organizacional… fue la necesidad de escudriñar en los lugares más profundos de mi mente, en soledad plena, en un estado básico de supervivencia y abstracción social, lo que me llevó de nuevo a buscar el «camino». Afortunadamente, durante las largas jornadas de meditación —16 horas al día recorriendo el «camino»—, llegué a alcanzar puntos de plena desconexión con el mundo terrenal, inmerso en los cuales pude encontrar la reafirmación en mis convicciones, pudiendo afirmar de nuevo con una consciencia plena, que la ética está por encima de todo, incluso del propio interés personal.

Os pido disculpas por mi fracaso.
Un abrazo,
Angel.

PDTA: mis esfuerzos por comprender las actitudes y comportamientos a los que nos estuvimos enfrentando, me condujeron entre otras, a las teorías de psicología social sobre el rechazo social y la agresión. Aquí dejo un par de esquemas:

Ejemplo de guión agresivo desde la perspectiva de la psicología social. Fuente: «Introducción a la psicología social», 2ª Edición, Sanz y Torres, Madrid, 2013, pág. 393

Ejemplo de guión agresivo desde la perspectiva de la psicología social. Fuente: «Introducción a la psicología social», 2ª Edición, Sanz y Torres, Madrid, 2013, pág. 393

 

Modelo multimotivacional de rechazo. Fuente: «Introducción a la psicología social», 2ª Edición, Sanz y Torres, Madrid, 2013, pág. 20

Modelo multimotivacional de rechazo. Fuente: «Introducción a la psicología social», 2ª Edición, Sanz y Torres, Madrid, 2013, pág. 20

 


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GR 11 y la búsqueda de respuestas #GR11SalvaMiEnte

¡Hola!,

como algunos de vosotros sabéis, hace unas semanas ¡conseguí finalizar el GR 11 o Travesía Pirenaica!

El GR 11 es un sendero de gran recorrido, que va desde la punta más al este de España, el Cap de Creus (Girona), hasta el Cabo Higuer (Guipuzcoa) en las aguas del Mar Cantábrico. Son unos 850Km de alta y media montaña, con 84.000 metros de desnivel acumulado, que decidí hacer en solitario y en autosuficiencia, con la tienda de campaña a cuestas (portaba unos 17Kg al día a la espalda), sin hacer uso de refugios y avituallando por los pueblos por donde transcurría.

«GR 11: somos animales». Angel Abril bebiendo en un riachuelo durante la travesía transpirenaica. Foto tomada el 19/08/17, a las 12:38, en algún lugar entre La Junquera (Girona) > Ermita/Cementerio de Sant Miquel de Bassegoda (Girona)

«GR 11: somos animales». Angel Abril bebiendo en un riachuelo durante la travesía transpirenaica. Foto tomada el 19/08/17, a las 12:38, en algún lugar entre La Junquera (Girona) y la Ermita/Cementerio de Sant Miquel de Bassegoda (Girona)

Aunque llevaba más de cinco años con la idea en la cabeza (desde mi primera travesía de Carros de Foc), hasta ahora no había encontrado la motivación suficiente para aventurarme a ello. Pero la motivación llegó hace unos meses. Las desagradables circunstancias de la última etapa de mi doctorado hicieron de catalizador o disparador. Necesitaba reafirmarme en mis convicciones y reforzar los cimientos de mis principios, de forma que no me tambalease al tomar la decisión que muy probablemente debía tomar: abandonar el doctorado, con la tesis prácticamente finalizada, y no defender la tesis en la Universidad de Murcia, por cuestiones éticas.

Fueron 21 días de aventura, unos 40 kilómetros y 3000 metros de desnivel positivo al día, de pura montaña. Habitualmente me levantaba a las cinco y media de la mañana y estaba todo el día corriendo o andando. A las 19.30h procuraba tener elegido el sitio donde montar la tienda de campaña. Lo primero que hacía por las mañanas era poner el cazo de agua a calentar (usaba pastillas de combustible sólido que insertaba en un minihornillo de chapa). Mientras desayunaba revisaba los mapas del día. También revisaba los mapas del día mientras cenaba. Revisar los mapas para tener en mente los puntos de agua y presencia humana de la jornada era una tarea crítica.

Reflexión
A mi regreso, algunos amigos me están comentando que con lo bonito que son los Pirineos, disfrutaría muchísimo de los paisajes. La respuesta es que no. No disfruté de los paisajes porque apenas era consciente de ellos. Durante el tiempo que estaba en marcha, o bien estaba pensando en tareas de supervivencia (¿dónde está la próxima fuente?; creo que no voy a llevar suficiente agua de reserva; ¿cada cuánto tiempo y cuántos mililitros de agua debo tomar para sobrevivir con la cantidad que llevo?; ¿encontraré alguna tienda de comida en el siguiente pueblo?; ¿se va a enganchar a llover otra vez?; ¿podré aguantar el frío de esta noche?; ¿cuántos collados me faltan?; ¿aguantarán las pilas del GPS?…), o bien estaba reflexionando sobre el infierno de mi doctorado, o bien intentando meditar, así que poco tiempo me quedaba para disfrutar del paisaje.
Una cosa curiosa que quiero comentar con vosotros es la capacidad de desconexión que tenemos las personas. Esto resultó un grave problema para mi, porque fue causa de mis pérdidas diarias. Llegaba a sumergirme tanto en mi interior, que perdía la conciencia de donde estaba y cuando volvía en mí, perfectamente podía haber abandonado la senda sin darme cuenta durante kilómetros, maldiciendo mi don de concentración, por los kilómetros de más que me tenía que chupar. Realmente la putada era supina cuando los kilómetros que había hecho durante la «desconexión» eran de bajada, y me tocaba volver a recuperar cota para llegar a la senda.

Lágrimas
Lo cierto es que lloré. Lloré muchísimo. Lloraba sobre todo por las mañanas. Pasaba minutos llorando como un niño desconsolado. Lloraba por mi doctorado y por todo lo que estaba pasando. Me acordaba de Salvador Ruiz de Maya cada día, durante muchas horas. Pero también lloraba de emoción. Afloraban pensamientos que instantáneamente me hacían llorar. Lloré al escuchar la música que salía de un chiringuito al pasar. Y lloré al pensar en mis primeras visitas a Pirineos con Ricardo y con Álvaro.

El camino
No sé si habéis leído Siddartha, de Herman Hesse, o tantas otras novelas donde los personajes emprenden un viaje buscando su destino. Siddartha pasó su vida buscando la sabiduría plena. Un viaje, o un camino, son momentos que nos ayudan a bucear en nuestro interior. Aquellos que habéis hecho el Camino de Santiago o algo parecido, sabéis de qué os hablo. Para mí esta aventura se trataba básicamente de eso, de un «camino» que recorrer, procurando que en los pasos finales algún duende hubiese colado en mi mochila las respuestas a tantas preguntas.

El Hashtag: #GR11SalvaMiEnte
Ya entendéis entonces el significado del hashtag que usamos durante la travesía: #GR11SalvaMiEnte. El ente es la parte impersonal del ser, así que lo que le pedía al GR11, era su salvación: ¡GR11, por favor, intenta salvar mi ente! (quizá, aquellos que conozcáis algo más sobre mi doctorado, podáis sacarle un sentido alternativo 😉 ).

La documentación y el blog con todo
Ya sabéis que estoy un poco obsesionado con dejar siempre todo documentado. Por eso, he hecho un pequeño blog con todo el material y con algunas anécdotas sobre cada una de las etapas.

· Las fotografías que realicé podéis verlas en esta carpeta de Google Fotos: GR 11 o travesía transpirenaica en 21 días – #GR11SalvaMiEnte – Fotos.

· Algunos vídeos editados podéis verlos en esta lista de mi canal de Youtube: GR 11 o travesía transpirenaica en 21 días – #GR11SalvaMiEnte – Vídeos.

· En redes sociales estuvimos comentando en Facebook y Twitter usando el hashtag #GR11SalvaMiEnte. Puedes encontrar los comentarios en:
Publicaciones y reacciones durante la travesía #GR11SalvaMiEnte en Facebook
Publicaciones y reacciones durante la travesía #GR11SalvaMiEnte en Twitter

Y en el blog http://gr11salvamiente.blogspot.com.es es donde he puesto un pequeño diario de bitácora para cada una de las etapas, con aquellos recuerdos más intensos de cada día —recuerdo especialmente la tarde de la tormenta de granizo, donde me vi rodeado por un rebaño de ovejas petrificadas, tan petrificadas como yo lo estaba. Lo cuento en esta etapa >.

Y esta es la historia de mi GR 11 🙂 . Si quieres hacerlo alguna vez o necesitas alguna información sobre él o cualquier cosa, ¡no dudes en contactarme!

Un abrazo (y no olvides sonreir 🙂 ),
Angel.