consumismo, felicidad efímera, niños que mueren de hambre

hay gente (la mayoría) que consiguen su felicidad desde el consumismo. Es como una droga, consumir les mete un chute de felicidad (efímera); hay gente que cada pocas semanas, necesita «darse un caprichito consumista» (¿para tapar otros vacios?).

Dice mi padre que si todo el mundo pensara como yo, no existiría esta sociedad, porque las empresas no venderían. Yo digo, que efectivamente, no existiría esta sociedad, sino otra más sostenible y tal vez, justa. Piensa en los niños que mueren de hambre para que la minoría de población del «primer mundo» podamos vivir en nuestro desenfreno.

Por un mundo más sostenible.