Ayudar un poco a los demás: nueva edición de la «Guía para ahorrar en la factura de la luz»

¡Hola coleguis!

hace tiempo que no me paso por aquí, es que tengo demasiados frentes abiertos 😅.

Este curso 2020-21 he intentado darle más caña al grado de Psicología (me matriculé de 6 asignaturas) y me lleva un poco saturado. Con esto, la gestión de los alquileres y mi trabajo de administrador de la empresa familiar, apenas tengo tiempo para las otras cosas más creativas que me molan, ya sabes, los vídeos en Youtube, escribir libros para ayudar a los demás y estas cosas que tanto me motivan y dan chispa a mi vida 🤗.

Estando así el panorama, estaba deseando terminar exámenes para poder dedicar unos días a actualizar la Guía para ahorrar en la factura de la luz —en España que a tantos amigos está ayudando.

Aquí os dejo el vídeo con mi opinión abreviada sobre la nueva situación, por si eres más de ver vídeos que de leer 🙂

Opinión sobre las nuevas tarifas 2.0 TD y presentación nueva edición de la «Guía para ahorrar en la factura de la luz —en España»

Como probablemente ya sabrás, 1 de junio entró en vigor la nueva normativa en el sector eléctrico que nos ha traído grandes cambios. A los que teníamos discriminación horaria nos han machacado vivos (en este artículo de aquí hago una revisión rápida y doy mi opinión al respecto: https://noregalestudineroalaselectricas.es/nuevas-tarifas-2-0-td-nos-han-fundido-vivos/) y difícilmente nos vamos a librar de ver cómo nuestra factura pega un subidón (😩).

Así la cosa, buscando la forma de optimizar nuestra factura, he dedicado unos días a leer la nueva normativa y hacer números para reescribir la segunda edición de la guía. La puedes conseguir en https://noregalestudineroalaselectricas.es.

Con esta edición voy a dejar de generar contenido ya en este tema de la factura de la luz porque creo que poco más puedo aportar; voy a pegar un giro de timón hacia los temas de la inversión, donde creo que también puedo ayudar a mucha gente con mi conocimiento.

¿Qué tal tú? ¡Te deseo un feliz verano!
Angel.




¡Nuevo libro!: «Cómo invertir tus ahorros a los veintitantos o más sin ser un experto. Introducción a la inversión (Bulidomics II)»

¡Hola coleguis!

El otro día presenté mi nuevo libro, el segundo de la serie Bulidomics. No os voy a calentar mucho la cabeza aquí con él. Tan solo os quiero decir que es un libro de divulgación sobre inversiones.

Quizá no estéis preocupados por cómo invertir vuestros ahorros, o quizá lo estéis haciendo solamente con vuestro banco tradicional (muy probablemente caro en comisiones). Sea como sea, que sepáis que este es un tema importante, cómo invirtamos nuestros ahorros hoy (en realidad, cómo lo hagamos todo hoy), va a determinar nuestra felicidad de mañana. Y es fundamental hacerlo desde muy joven: si tienes 23 años, mejor que 33, y que 43 y que 53 ¡cuanto antes mejor!

Probablemente pienses que esto de invertir es para grandes fortunas y gente rica, pero no, cualquiera que tiene 5 céntimos ahorrados ya es un inversor y ¡debería estar preocupado por sacarles una rentabilidad! —no podéis ni imaginar cómo se devalúa el dinero con el paso del tiempo = inflación.

Es un libro muy personal escrito para amigos. Me preocupa que mis amigos y familiares tengan una estrategia difusa invirtiendo sus ahorros (o directamente, no tengan estrategia), y por eso decidí invertir un mes y medio en poner en este trabajo gran parte de mi conocimiento.

Aquí os dejo el vídeo de la presentación que hice el otro día:

Presentación libro «Cómo invertir tus ahorros a los veintitantos o más sin ser un experto. Introducción a la inversión (Bulidomics II)

Y aquí podéis tener acceso al libro: https://bulidomics.com/educacionfinanciera

Ya sabéis que no gano un duro con esto. No tengo tele en casa, ni Netflix, ni novia, ni hijos… así que tengo mucho tiempo libre y poca gente a la que contarle cosas, un caldo de cultivo ideal para hacer crecer mi vocación de escritor-divulgador 😂 —no con la intención de hacer negocio, sino de dejar un legado en mi vida 🤗.

¡Espero que os aporte alguna utilidad!
Besos y besas.
Angel.




Más sobre ahorrar en la factura de la luz (vídeos)

En este trajín de divulgar a todos cómo es posible ahorrar en la factura de la luz de forma bastante sencilla, me he entretenido en producir un par de vídeos para aquellos que lo de leer no lo lleven demasiado bien 😜 (como material complementario al libro Guía para ahorrar en la factura de la luz —en España). Os los dejo por aquí. ¡Espero que os sirvan! Angel.




El tercer librito: Cómo ahorrar en la factura de la luz

¡Hola colegas!

este año 2020 he escrito muy poquito por aquí, os pido disculpas a aquellos que os gustaba leer mis chorradas de vez en cuando 😅 (pocos, pero fieles, jeje). Ando tan desconectado del blog que me di cuenta hace no mucho que la primera entrada de este bitácora fue en 2008, así que ¡ya llevamos 12 años compartiendo reflexiones! Impresionante.

Bueno, he aprovechado este reencuentro para actualizar la versión de PHP del servidor, el tema WordPress, de los plugins… Madre mía, lo tenía todo con versiones de hace casi dos lustros —afortunadamente estables.

Como digo, no escribo por aquí pero eso no quiere decir que haya abandonado mi afición por el noble oficio de escritor, lo que pasa que ahora escribo cosas más largas, que se imprimen en papel. Lo llaman libros —sí, una cosa de hace unos cuantos siglos que los humanos acostumbraban a usar para plasmar ideas, conocimientos, emociones y cosas así, ¿recuerdas lo que son 😂 ?

En mi empeño por hacer divulgación útil decidí darle una vuelta de tuerca al tema que tanto os interesa a muchos de vosotros y a mí: el ahorro en la factura de la luz. Me propuse crear un repositorio serio donde dejar muy claros los pasos que podemos seguir para ahorrarnos unas centenas de euros al año en nuestra factura, y salió este librito: Guía para ahorrar en la factura de la luz —en España.

Guía para ahorrar en la factura de la luz —en España

Es el primer ensayo de la serie Bulidomics. Decidí comenzar a escribir esta serie de monográficos para reflexionar un poco más en profundidad sobre los temas tratados en este repositorio que llevamos alimentando desde el año 2013 —reflexiones sobre Gestión, Marketing, Economía y Psicología para un mundo más sostenible.

El ensayo tiene un toque informal y cercano, no te creas que es algo serio. Mi propósito fue que mi madre pudiese entenderlo 😅, así que si te animas, creo que podrá resultarte ameno.

¡Abrazos y abrazas!
Angel.

PDTA: aunque si entras a la página del libro lo indico también, me gustaría aclarar que con la venta del libro en papel gano un céntimo —sí 0,01 €— (me he puesto un céntimo simplemente porque así amazon me envía un informe al mes con los que he vendido). Mi motivación no es ganar dinero con los libros, es ayudar a las personas que me rodean. De hecho, en la web del libro verás que si me envías un email te lo paso gratis en PDF, más claro agua 🤗.




Hacer cosas por los demás hace feliz —y por qué hemos donado un desfibrilador para nuestro pueblo

¡Hola colegas!

Hace tiempo que no me paso por aquí. Mi tiempo de escritura lo estoy dedicando últimamente a una pequeña guía que publicaré en breve donde explico de forma muy sencilla cómo poder ahorrar en la factura de la luz (¡la guía definitiva para no regalar nuestro dinero a las eléctricas! 🙂 ).

Donación de desfibrilador de INTERLEMON al Ayto. de Cehegín. 11 de marzo de 2020. Centro Cultural Adolfo Suarez.

Donación de desfibrilador de INTERLEMON al Ayto. de Cehegín. 11 de marzo de 2020. Centro Cultural Adolfo Suarez. De izq. a dcha.: Juan Martínez, Alicia del Amor y Francisco Abril.

Pero no quería dejar pasar la ocasión de compartir unas reflexiones con vosotros respecto al tema, a veces muy polémico, de las donaciones realizadas por empresas a entidades sin ánimo de lucro.

Como algunos de vosotros sabéis (muy pocos, al ser una actividad mayorista que pasa desapercibida al no requerir instalaciones físicas para ser realizada —nuestra herramienta es el teléfono, el ordenador y el coche), desde 2013 «en la familia» explotamos una pequeña y humilde empresa comercial. Somos lo que en el mundillo se conoce como brokers comerciales especializados en cítricos ecológicos: compramos por un lado naranjas a fincas y almacenes (principalmente en Andalucía) y por el otro lado vendemos a otros almacenes o a industria de zumos en la Región de Murcia y la Comunidad Valenciana. Nuestra unidad mínima de compra o venta es de un trailer (veintitantos mil kilos). El año pasado (2019) facturamos aproximadamente 1,2 millones de euros (operamos en venta directa por encima de 3,5 millones de kilos de naranja y unos 8 millones en venta indirecta), moviendo entre cobros y pagos poquito más de 3 millones de euros (somos muy pequeñitos, como digo).

Lo cierto es que en esta familia, cada uno a su estilo, siempre hemos tenido cierta vocación por los demás (el mayor de los hermanos con su dedicación política, el resto con nuestras acciones privadas —somos donantes de sangre, de médula, colaboramos con UNICEF, con Cruz Roja y yo tengo un placer especial por ayudar a los demás a hacer su vida más próspera, ya lo sabéis por los vídeos de mi canal de Youtube, jeje). Así la cosa, hace unos meses en una comida familiar (que son también consejo de administración de la empresa, jajaja), planteamos la posibilidad de destinar parte del beneficio del año a hacer un bien social, por ejemplo en forma de donación a alguna entidad, algo que a todos nos pareció una magnífica idea.

Semanas atrás en mi barrio habíamos tenido un caso de urgencia: un vecino, mientras comía en un conocido restaurante de la zona, comenzó a sufrir un ictus. Afortunadamente un familiar que compartía mesa con ellos es profesional sanitario y rápidamente identificó lo que pasaba, acudió a un centro cercano a por un desfribrilador para poder usarlo mientras venía la UCI móvil y así minimizar el daño cerebral que esta parada podía ocasionarle. Aquello me dejó pensativo.
También sabéis que estoy muy identificado con las enfermedades relacionadas con la obesidad (esta fue una de las motivaciones de mi tesis doctoral) que desemboca en enormes problemas cardiovasculares. Entre unas motivaciones y otras pensamos que dotar al Ayuntamiento de nuestro pueblo de más desfibriladores era una acción que podía resultar extremadamente útil —hemos de tener en cuenta que en una parada cardiorespiratoria, 30 segundos más o menos a la hora de actuar puede ser la distancia entre la vida y la muerte, o entre la vida normal o la vida con terribles secuelas (por el daño que la ausencia de oxigeno ha podido hacer en el cerebro).

Realmente lo ideal sería que al menos cada edificio público y cada coche de policía contase con un desfibrilador. En grandes empresas es obligatorio desde hace un tiempo y son cada vez más los lugares (en Madrid, por ejemplo, los tenemos en el metro), donde ves los desfibriladores para que cualquiera pueda usarlos en caso de urgencia.

Así que decidimos informarnos y comprar de momento uno (más su cabina) para donarlo. La semana pasada mis padres (socios de la empresa) hicieron la entrega a las autoridades municipales (en la foto de arriba aparece mi padre haciendo la entrega a las autoridades del Ayuntamiento de nuestro pueblo).

Aparte de la cuestión del crecimiento personal que se logra haciendo cosas por los demás (es evidente que hacer cosas por los demás nos ayuda a alcanzar la plenitud en la vida: lo hacen las grandes fortunas, siempre pongo de ejemplo la filantropía de Bill y su mujer Melinda Gate, o los misioneros que dan su vida por los demás en países lejanos, o voluntarios al lado de casa…), no sería franco por mi parte dejar de hacer notar que las donaciones también conllevan unas ventajas fiscales.
Cuando haces una donación (como persona física o como empresa), no es que dejes de pagar impuestos por hacerla, ¡como algunos piensan cuando hablan de Amancio Ortega! Yo lo veo como una forma de elegir uno mismo a quién o qué va destinado el dinero que de una u otra forma vas a tener que pagar en el impuesto de sociedades; en realidad pagas el 100% de lo que donas, pero luego te ahorras un 30% en el impuesto, por lo que lo donado te cuesta un 70%: si donas una cosa que cuesta 100€, en realidad es como si te hubiese costado 70€ porque 30€ te los vas a descontar de lo que tengas que pagar en el impuesto de sociedades. Es algo así como decir: «Señores de Hacienda, sé que tengo que pagar tropecientosmil euros de impuesto (nosotros unos 25.000€ este año), pero en lugar de dárselo todo a ustedes le voy a dar un poquito a tal o cual organización porque me siento identificado con su misión, y el resto para vosotros». Está claro que si alguien hace esto no es por el ahorro fiscal, porque no te ahorras tanto, pero la idea resulta fascinante: decidir en qué se va a destinar el dinero de nuestros impuestos(*).

Desde aquí animo a todas las empresas a considerar esta vía de las donaciones como una forma de hacer un «bien social». Es cierto que podríamos haber hecho la donación de forma anónima, sin dar ninguna publicidad (aunque en nuestro caso concreto la Ley marca que debía discutirse en un pleno municipal), pero decidimos hacerlo sin opacidad por si nuestro ejemplo anima a otras empresas a hacer algo similar; está muy bien patrocinar un equipo de fútbol o las fiestas del barrio, pero este tipo de donaciones (u otras destinadas a aumentar el potencial de los niños, a la salud, al bienestar de nuestros mayores…) creo que aportan una gran utilidad a nuestro entorno social —personalmente creo que poder salvar la vida a alguien o contribuir a un futuro mejor para un niño (regalándole un ordenador portátil, por ejemplo) es bastante útil y gratificante.

En mi obsesión por la transparencia y la sinceridad (que tantos problemas me trae en mi día a día), tenía ganas de contar la historia —por si alguien se había montado alguna paja mental sobre por qué hacíamos la donación 😅.

Espero que nunca haya que usar el desfibrilador (creo que lo van a instalar en el Centro Cultural Adolfo Suarez), pero si alguna vez hay que usarlo será gratificante saber que nuestra donación fue útil para ayudar a alguien.

¡Abrazos!
Angel.

(*) El texto que hace referencia a las donaciones a entidades sin ánimo de lucro es la Ley 49/2002, de 23 de diciembre, de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo. Ahí encontraréis cómo operativizar una donación.




¡Gracias 2019! —y un autodiagnóstico de felicidad 🤔😅

Angel y Ventura en la cumbre del Buitre (04ENE20) - Gracias 2019 —y autodiagnosis de felicidadEsta Nochevieja tenía mucho que celebrar. Lo comentaba hace unas semanas con unos colegas mientras estábamos de cerveceo por Murcia, que hacía años que no celebraba Nochevieja pero este año sí tenía motivos para hacerlo. Realmente 2019 ha sido un año insuperable para mí —aunque quizá no haya sido excepcional en términos absolutos, sí lo ha sido en términos relativos por comparación con los anteriores donde tuve algún que otro altibajo.

Hace unas semanas tuve la ocasión de conversarbreves minutos con mi colega F. Hacía bastante tiempo que no hablaba con él. Durante muchos años fue uno de mis mejores amigos; supongo que en cierta forma para mí lo sigue siendo aunque entiendo que yo no para él, lo digo por el hecho de que ni él ni gran parte de su familia me saluda desde que escribí mi primer libro «Personalidades múltiples…» (las cosas de los pueblos). Yo sí les saludo a ellos, ¡líbreme Dios de negar el saludo a alguien!, pero ellos no me saludan a mí. Los psicólogos llaman a este tipo de conductas ostracismo (negarle el saludo a alguien, ignorar su presencia, no colaborar con alguien en el grupo…) y hay que tener cuidado porque la víctima del ostracismo, si no tiene recursos suficientes para hacerle frente, puede pasarlo mal por agresión a su autoestima (afortunadamente no es mi caso, procuro cada día trabajar para tener las reservas de capital psicológico altas y así poder soportar estos embates). La cuestión es que durante nuestra fugaz conversación, F. me sorprendió afirmando que «yo hacía lo que hacía porque era un infeliz en la vida, y esta infelicidad la estaba descargando contra personas inocentes».

Esta pensamiento de mi amigo F. provocó cierta disonancia en mi consciencia. Por un lado, F. decía que yo era un infeliz, pero por otro, mantengo la creencia de que estoy pasando por una época especialmente buena en mi vida (estabilidad personal sumada a logros y superación frecuente de pequeños retos). Así que no me quedó otra que ponerme a reflexionar.

Hace unos años dediqué varios meses al estudio del concepto de felicidad. Definiciones hay muchísimas. Recomiendo especialmente los trabajos del psicólogo premio Nobel de Economía Daniel Kanheman —aquí una interesante conferencia TED en 2010 sobre el tema.

Y tras dedicar algunos ratos de rumia, hasta ahora mi diagnóstico es que actualmente tengo bastantes motivos para ser feliz, especialmente en este 2019, por las siguientes razones:

Mi familia está bien:
Tanto mi padre como mi madre son los mayores de sus hermanos. Ambos han pasado ya los 70. Aunque con los achaques de la edad, en general están bien de salud. A mi padre le operaron del colon hace varios años y afortunadamente solo quedó en un susto (nos asustó mucho, pero quedó ahí). Mi madre tuvo un percance hace tres años (resbaló y se rompió el pie por tres o cuatro sitios) y se recuperó milagrosamente pudiendo caminar de nuevo en menos de un año (tras una operación donde le metieron un montón de «hierro» dentro, eso sí 😅). Todos mis tíos y tías por parte de madre y padre están vivos y todos mis primos están bien (aunque a mi tío Antonio y a mi tía Encarna les han operado recientemente, todo les ha salido bien); en la fase de la vida que nos pilla, esto es un gran motivo para estar feliz. Se lo digo a mis padres de vez en cuando: papá, mamá, somos muy afortunados por tener tanta salud. Yo pienso en esto cada día y me pongo feliz.

Trabajo por placer:
Tengo pendiente escribir un libro sobre ello, sobre la libertad o independencia financiera. Gracias a una gran dosis de suerte y a mi habilidad y estrategia en la vida, desde hace unos años puedo decir que he logrado casi la plena independencia financiera. Eso quiere decir básicamente que puedo vivir sin estar obligado a «trabajar» como comúnmente entendemos el concepto de trabajar. La independencia financiera se alcanza cuando con tus ingresos pasivos cubres tus costes fijos y parte de los variables, algo que conseguí hace unos años (con mis propios recursos sin haber heredado nada de mis padres, aún), y se supone que salvo catástrofe, podrás mantener hasta el día de tu muerte. Esto no quiere decir que no trabaje, porque la realidad es que trabajo algunas horas al día en un trabajo «serio» (principalmente como administrador de una empresa familiar) y muchas horas en «otros trabajos», pero lo hago «por placer», no «por obligación», y eso da bastante felicidad (bueno, y no tener un jefe que te toque las pelotas cada día, jejeje). El resto del tiempo lo empleo en estudiar/investigar. Haber conseguido la independencia financiera antes de los 40 años es un motivo para estar muy feliz (dormir tranquilo cada día es lo que más valoro desde hace varios lustros).

Carrera de ratas - Imagen obtenida de: https://latinmoney.net/sal-de-la-carrera-de-las-ratas-antes-de-convertirte-en-una-rata/

Carrera de ratas – Imagen obtenida de: https://latinmoney.net/sal-de-la-carrera-de-las-ratas-antes-de-convertirte-en-una-rata/

Poder desayunar durante una hora leyendo la prensa:
Hace muchos años mi primo Paquico, en una de las muchas visitas que me hizo a Madrid, me comentó que una de sus aspiraciones era poder levantarse por las mañanas y desayunar tranquilamente, sin estrés, sin «una hora a la que entrar a trabajar», mientras leía la prensa. Yo creo que tanto él como yo lo hemos conseguido. Sí, algunos días tenemos que viajar y no lo podemos hacer, pero al menos yo la mayoría de los días tengo el placer de levantarme y poder dedicar alrededor de tres cuartos de hora a desayunar tranquilamente porque de una u otra forma, la realidad es que no tengo que fichar a ninguna hora porque el día me lo organizo yo, y la verdad que tampoco madrugo mucho (como soy búho, suelo acostarme tarde porque mi máxima creatividad es por la noche). Empezar el día sin estrés, desayunando con tranquilidad y sin pensar en los marrones que me esperan me hace muy feliz 😊.

Correr una hora a medio día todos los días:
Cuando estaba metido en la carrera de ratas durante mi primera época en Madrid, recuerdo que pasaba mucha envidia cuando veía a la gente correr Arturo Soria para arriba Arturo Soria para abajo en horas de trabajo. Pensaba que esas personas eran afortunadas por poder correr con el sol. Yo no podía porque, al contrario, trabajaba de sol a sol. Cuando dejé el trabajo en Orange ciertamente esta fue una de las cosas que más valoré: poder salir a correr a la hora que me diese la gana. Y desde el 2007 que dejé aquel trabajo eso vengo haciendo cada día, correr antes de comer para poder disfrutar del Sol que tanto me gusta. Esto me hace muy, muy feliz.

Estadísticas Endomondo - Angel Abril Ruiz

Llevar una vida sencilla:
En mi primera fase en Madrid no pensaba como pienso ahora. Sí, yo también viví la etapa de los veintitantos treintaypocos en la que eres joven, estás fuera de casa y ganas mucha más pasta de la que te hace falta. Esta etapa en la que estas intentando hacerte un hueco en la sociedad y compites por el estatus. Compraba bastantes tonterías. Pero no me duró demasiado. Antes de dejar Orange me di cuenta que para lograr ser feliz (y poder salir de la carrera de ratas), debía minimizar mis necesidades. En realidad yo siempre había sido muy austero desde pequeño así que no me costó demasiado volver al redil del vivir con lo justo y necesario. Mi primer Camino de Santiago Mi primer Camino de Santiago (2003)me hizo entender que para vivir no necesitamos mucho más que las cosas que nos caben en una mochila. Cuando en 2008 conviví durante una semana con una familia de refugiados saharauis en su haima, en Tindouf (Argelia), me di cuenta de lo afortunados que somos por el simple hecho de tener agua corriente. Y otra vez me di cuenta de que no necesitamos tantas cosas para vivir. Intento llevar una vida muy sencilla, sin grandes lujos. Intento reducir mi consumo al mínimo, no por una cuestión de economía doméstica, que también, sino más bien por un respeto a nuestro ecosistema. Campo refugiados Tindouf (2009)Más que reciclar intento no consumir, y cuando no hay más remedio, intento reutilizar. Tener la casa grande (vivo en un apartamento de 60m2), el coche grande (tengo un Fiat Panda), el último modelo de teléfono (tengo una Blackberry del 2009) o muchos electrodomésticos, ropa o stuff puede complicar la vida y creo que aumenta tus preocupaciones (bueno, a no ser que verdaderamente tu poder adquisitivo sea realmente alto y consolidado). Según diversos estudios sociológicos (noticia en prensa), un problema (o error) de la actual clase media (cada vez más difícil de definir) es llevar un nivel de vida por encima de sus posibilidades sensatas. Eso les obliga a vivir como esclavos: trabajar para ganar el dinero que necesitan para poder consumir cosas, la mayoría innecesarias, aunque interesantes cuando se trata de competir por el estatus frente al cuñado, el compañero de club o el vecino.
Por el contrario, una vida sencilla y mínima permite, a mí por ejemplo, no necesitar demasiado dinero y así poder vivir sin estar metido en la carrera de ratas, algo que me hace ser bastante feliz.

Poder ir andando al trabajo:
Otra cosa muy sencilla que me hace feliz desde hace años es no tener que desplazarme cada mañana para ir al trabajo. En algunas etapas de mi paso por Orange (no siempre trabajé en la misma sede) tardaba entre 45 minutos y una hora para ir a la oficina y otros tantos para volver. Sentía que mi vida se escapaba en el transporte. Además, el desplazamiento me hacía empezar el día muy estresado; ya llegabas de mala leche al trabajo, cada día, si no conseguías evitar el atasco. Viví aquello y por eso ahora valoro tanto lo que tengo: poder trabajar desde casa, o ir a la oficina andando o en bicicleta, me hace realmente feliz —soy aún más consciente cuando alguna vez veo los atascos y las caras de los que aún están en la carrera de ratas.

He escrito ya un par de libros y tengo claro cuál es mi propósito en la vida:
Este 2019 he escrito mi segundo libro. La experiencia ha sido muy gratificante. Lleva ya unas 3000 descargas en PDF y no llega al centenar de ventas la edición papel en amazon. Lo de escribir los libros fue un gran hito para mí. Realmente esto es a lo que quiero dedicar gran parte de mi vida, a investigar, a escribir libros y a hacer vídeos en Youtube (que también me genera ingresos pasivos, dicho sea de paso 😉). Como no tengo hijos (ni creo que los tenga), esta será mi forma de dejar mi semilla en el mundo (ya que no se propagarán mis genes, al menos quedarán mis memes). Estos dos libros simplemente han sido un piloto, han demostrado cómo lo puedo hacer y que lo puedo hacer. Tengo un punto en el horizonte y un propósito en la vida y eso me hace feliz.

Ver tu objetivo cumplido:
Uno de los objetivos del libro Manzanas podridas era llegar con su mensaje a los jóvenes que se están iniciando en el mundo de la investigación (a las vacas sagradas ya no hay quien las cambie, digo en alguna ocasión). Por un golpe de suerte, en junio de este año 2019, a las pocas semanas de publicar el libro los organizadores del congreso de predocs del CNIC me invitaron como ponente en las sesiones plenarias para la edición de este año. Para mí esto ha sido cerrar el círculo: tener la oportunidad de contar a decenas (¿cientos?) de jóvenes investigadores lo que me condujo a renunciar a defender mi tesis doctoral y toda la investigación sobre malas prácticas de investigación que realicé a partir de entonces. Esto me hizo muy feliz. Pensar en ello me hizo llorar varias veces de felicidad durante este año.

Limitar los contactos sociales:
Quizá para mi amigo F., como para tantas otras personas, tener una amplia red de amigos/contactos sociales sea una clave para la felicidad. Es cierto que algunos estudios hablan sobre la correlación positiva entre la calidad/cantidad de los contactos sociales y la felicidad, aunque esto depende en gran medida de la personalidad de cada cual. En mi caso nunca he tenido gran cantidad de contactos (soy muy individualista). De hecho, desde joven no he mantenido el contacto con las personas que he ido conociendo. Tengo grandísimos amigos, y cuando los he vuelto a ver hemos comprobado que esa amistad se sigue manteniendo, pero sin la necesidad de contactarnos regularmente. Esto tiene que ver con mi alta dosis de individualismo mezclada con la introversión. Los contactos sociales que mantengo son mínimos. Los contactos sociales me generan estrés. Probablemente dentro de unos años esto me haga infeliz, pero de momento me hace feliz porque puedo dedicar más tiempo a conocerme a mí mismo. No usar wasap es un gran punto para mi felicidad 😉.

Estudiar Psicología:
Llevo estudiando el grado de Psicología desde hace tres cursos. Me encanta conocer el comportamiento humano. Ya estudiando teleco recuerdo que decía que al final de mi vida terminaría estudiando Psicología porque me gustaba mucho observar el comportamiento de la gente y preguntarme el porqué. No es que esté llegando mi final y por eso esté estudiando Psicología, ¡jajaja espero que no!, solamente que para seguir avanzando en mi conocimiento creo que esta fase es necesaria. Tener que hacer exámenes y ponerte a prueba de vez en cuando viene muy bien para seguir sintiéndote joven y vivo y para mantener la autoestima nivelada. Estudiar Psicología me hace feliz (bueno, me hace feliz lo que aprendo y aprobar exámenes, estudiar en realidad no me hace feliz 😂).

Ah, y durante este 2019 he roto una barrera que tenía desde hace más de 15 años y que me ha hecho también especialmente feliz (pero esto es muy largo y os lo contaré en mi autobiografía, no os quiero aburrir más hoy 😜).

Es cierto que puedo ser víctima de algún sesgo psicológico, esos que nos hacen modular la realidad para proteger nuestra autoestima (cambiando nuestra perspectiva, actitudes y juicios sobre las cosas para pintarlas de forma positiva), y en realidad si me sometiera a algún cuestionario para evaluar la felicidad podría resultar que no soy tan feliz como me pinto. De todas formas, si os soy franco, creo que mis hábitos y estado psicológico son muy similares a los que podrían esperarse de un individuo con un moderado estado de felicidad: miro a mi alrededor y no puedo quejarme porque soy (como la mayoría de vosotros) muy afortunado por muchísimas cosas.

Así que por todo esto y algo más, no me queda otra que dar gracias al 2019, un año que me ha hecho especialmente feliz y que muy probablemente nunca volveré a superar. ¡Gracias 2019 por haber sucedido!

Angel.

PDTA: por supuesto que cualquiera de vosotros puede ser plenamente feliz por cosas totalmente diferentes a las mías, e incluso yo mismo, ahora soy feliz por estas, pero hace 10 años lo era por otras y dentro de 5 probablemente serán otras distintas. La felicidad es un proceso muy dinámico que varía cada día, sobre todo por la actitud que tengamos hacia la vida.




Reflexiones tras el CNICPhDay 2019

¡Hola coleguis!:

Hace unos días ya de mi participación como ponente en el congreso de doctorandos del CNIC de este año (#CNICPhDay19). Sobre la emoción que sentí cuando me invitaron allá por junio hablé aquí y el contenido de mi ponencia lo compartí aquí.

CNICPhDay19 Photo of group: https://twitter.com/CNIC_CARDIO/status/1197907363820376064

No quiero perder la costumbre cuando asisto a algún evento/charla que merece la pena, de dejar por escrito las reflexiones que me llevo del evento —es buena práctica dejar las cosas por escrito porque la memoria nos engaña y con el paso del tiempo corremos el riesgo de tener recuerdos inventados, recuerdos que juraríamos y rejuraríamos que son reales pero no, amigo mío, son inventados 😅.

Cosas que me llevo:

1. Conocí a los chicos de Labvisor:

Quizá esto fue lo más valioso para mí. En otras fases de mi vida estuve muy metido en el mundo del emprendimiento, que dejé un poco de lado cuando comenzó a ponerse de moda —mi personalidad es más bien de innovator o early adopter y suelo alejarme de algo cuando se convierte en asunto de mayorías—, pero sobre el que sigo manteniendo una sonda de medida. Labvisor es una iniciativa que sigo con mucho interés desde su comienzo ya que une varias de mis debilidades: startup (modelo de negocio tecnológico) + pensamiento crítico + disrupción + ciencia.
Conocer a sus actuales iniciadores fue ilusionante. J. y A. son dos jóvenes maravillosos, con ganas de mejorar su entorno y con mucha fuerza, fuerza que van a necesitar porque tienen delante a un Goliat al que enfrentarse.
Las organizaciones se resisten al cambio (los individuos se resisten al cambio, los sistemas se resisten al cambio) y un sistema feudal como la academia no se lo va a poner fácil. Pero como les dije, son numerosas las industrias que han tenido que enfrentarse a un cambio de paradigma con la aparición de internet: la música, los libros, las agencias de viajes, las citas, la venta minorista… y el mundo académico tiene que vivir el cambio, por muchos vectores que ejerzan su fuerza en el sentido contrario. Ahí están ellos, sufriendo «más allá del límite» pero sin tirar la toalla. ¡Grande A., grande J. ha sido un honor poder compartir asiento, charla y cerveza con vosotros!

2. Las enfermedades mentales en la academia:

La presentación de Yorick Peterse me pareció muy interesante (aunque no fuese demasiado divertida por ser quizá la que tuvo un formato «más académico»). Supongo que todas las ocupaciones tienen su sufrimiento (pienso ahora en el sector de la banca, por ejemplo), pero me resultó interesante conocer el extremo al que el entorno investigador puede conducir a sus integrantes (me sentí identificado, claro, por eso me gustó). Le he enviado un mensaje a ver si puede pasarme la presentación que usó y la compartiré aquí con vosotros. Mientras tanto podéis leer este artículo sobre el tema: The Mental Health of PhD Candidates – a workshop at the Max Planck Alumni and Early Career Researchers meeting on improving mental health conditions.

[Ampliación 15/12/19: Yorick me envió amablemente su presentación. Podéis descargarla aquí: CNIC_PhDay2019_MentalHealthAcademia . pdf
También me ha enviado un par de enlaces a sus investigaciones para aquellos más interesados:
· https://blogs.plos.org/blog/2018/07/26/addressing-the-mental-health-crisis-among-doctoral-researchers-part-i
· https://blogs.plos.org/thestudentblog/2018/07/31/addressing-the-mental-health-crisis-among-doctoral-researchers-part-ii.
Sin duda es un tema interesante/preocupante al que poder dedicar unos minutos de reflexión —o incluso toda una vida 🙂 .]

3. La otra cara de la moneda:

Fue gratificante conversar con personas que habían trabajado con Carlos López-Otín y con Susana González-López (recuerdo que estábamos en el CNIC, la casa donde Susana investigaba cuando se destapó su caso). Creo que deberíamos ser más metódicos en nuestro día a día e intentar conocer siempre distintos ángulos de la figura antes de emitir nuestro juicio. Los ingleses dicen algo así como: Before you judge a man, walk a mile in his shoes.

4. Valientes organizadores.

Tiene un mérito especial la temática que los organizadores de este año eligieron para el congreso. Sobre todo tiene un mérito especial (me consta que tuvieron que luchar con «gente de arriba») que apostasen por la temática de mi charla: las malas prácticas de investigación. Era como hablar de la soga en casa del ahorcado. Al principio podría resultar llamativo pero es cierto que el CNIC resolvió el caso de Susana González de una forma pulcra y excelente, preocupándose posteriormente por recolocar en otros proyectos a todos los miembros de su equipo, así que en realidad esta apuesta era una muestra más de su sensibilidad con la integridad en investigación. ¡Bien por «los de arriba» y «por lo de abajo»! 🙂

5. El networking y la esperanza en las nuevas generaciones.

Creo que lo más valioso fueron las conversaciones que pude mantener con distintos asistentes y organizadores. Supongo que los que allí estábamos no éramos muestra representativa de la realidad social, lógicamente, pero el sabor que me quedó fue de esperanza. Vi gente joven muy preparada, con muchísimas ganas de cambio y con ganas de hacer las cosas de otra manera (supongo que es lo que implica ser joven). Durante la cena una de las chicas de la organización, compañera de mesa, planteó una reflexión interesante: la sensación de que en un determinado momento de la carrera la gente «se convertía en mala» o que al final solamente hacían carrera «los malos» (entendiendo por malos aquellos perfiles poco íntegros y respetuosos con los demás).
Supongo que es un efecto provocado por diferentes variables sociales: las organizaciones que moldean y condicionan el comportamiento de sus integrantes, la competencia social (estatus), y demás influencias que terminan convirtiendo, a quienes se dejan influir, en unos seres menos agradables que cuando somos jóvenes —y los que no se dejan influir (o no admiten las normas establecidas por un sistema en este caso feudal como es la academia) terminan saliendo o no entrando al sistema.
Quizá la principal gran inquietud que se palpaba era sobre el futuro. Es evidente que en España no tenemos tejido científico para absorber a tantos jóvenes investigadores. La opción que yo les planteaba era salir fuera durante unos años (allá donde valoren sus habilidades y conocimientos), y por supuesto mirar al sector privado y tener en la cabeza que en muchos casos estaremos sobrecualificados para los puestos que vamos a desempeñar, pero nos nos queda otra que adaptarnos al entorno o cambiar de entorno (vivimos tiempos donde el repartidor de pizza puede tener varios masters y un doctorado…) —al final, el título que tengamos no nos diferencia (porque hay muchos otros con los mismos títulos que nosotros y cada vez con más), sino nuestras habilidades, sobre todo las emocionales.

Fue esperanzador ver a tantos jóvenes tan competentes. Lógicamente, como he dicho más arriba, es una muestra sesgada de la realidad social —en el CNIC están los más brillantes—, pero fue gratificante descubrir que España cuenta con esta cantera que puede estar compitiendo perfectamente entre la élite mundial.

Y volví a recordar la metáfora que hace más de una década se me ocurrió un día mientras volvía del trabajo a casa en el autobús lanzadera que cada jornada me llevaba de Avenida de América a la Finca y de la Finca a Avenida de América (para poner mis huevos cada día, como una gallina en la granja). La llamé la metáfora de los cantos rodados. Era algo así como que cuando somos jóvenes somos como piedras en lo alto de la montaña, con numerosas aristas, huecos, rugosidades… características que nos hacen únicos a cada uno de nosotros. En un momento determinado llegamos a un caudal de agua (el teatro social o cualquier organización) y comenzamos nuestro camino descendiendo la montaña. El caudal hace que nos golpeemos con otras piedras, contra el suelo… o por la propia fuerza del agua finalmente terminamos convertidos en unos cantos rodados, sin aristas, todos redonditos, iguales, sin las señas de identidad que nos diferenciaban y nos hacían especiales. Eso es lo que hacen las organizaciones. No deberíamos permitir que ninguna organización limase nuestras diferencias individuales, aquello que nos convierte en únicos y singulares y que es pieza clave en los procesos de innovación que han hecho progresar a la humanidad.

Me despido con la esperanza de que allá donde su destino les conduzca no pierdan la esencia que les convierte en únicos y genuinos.

CNICPhDay19 Organizers: https://twitter.com/CNIC_CARDIO/status/1197907363820376064

¡Seguid auténticos, chicos!
Angel.

PDTA: y aquí unas capturas para el recuerdo (y para alimentar mi ego 😀 )

Program CNICPhDay 2019. From: https://twitter.com/CnicPhday/status/1197516450812043266 angel-abril-ruiz-CNICPhDay19-low-qualityangel-abril-ruiz-CNICPhDay19-2. From: https://twitter.com/vicfanjul/status/1197926151328546816 Angel Abril-Ruiz - Lecture in CNICPhDay 2019 - Picture from https://twitter.com/Stephen_Curry/status/1197954095585353728 Angel Abril-Ruiz at CNICPhDay 2019 - From: https://www.instagram.com/p/B5LLEUko0QI/




CNIC lecture 22nd November 2019

Hi friends!

Here you can download the presentation I’ve used in the conference of CNIC PhDay:

The video is here: https://youtu.be/fNMWd-AX42o >

New! Transcription of the speech: http://angel.abrilruiz.es/bitacora/wp-content/uploads/CNICPHDAY19-ANGEL-ABRIL-SPEECH-TRANSCRIPTION.pdf

And in these webs you can find the books with all the references I’ve commented during the session:

Thanks again to the organization of CNIC PhDay for giving us the opportunity to know more about this matter of research misconduct (or misconduct in Science).

Don’t doubt write me if you want to comment whatever thing about this!!

See you!
Angel (aabrilru)

Angel Abril-Ruiz at CNICPhDay 2019 - From: https://www.instagram.com/p/B5LLEUko0QI/




Presentación sobre malas prácticas de investigación en el CNIC —¿los puntos se unen?

Sí, es cierto que la frasecita de Steve Jobs en el discurso de la ceremonia de graduación de la Universidad de Stanford en 2005 está muy manida, pero ¡es tan acertada! Si tienes un camino claro sobre el que persistes durante toda tu vida, al final los puntos se terminan uniendo —aunque hayas estado haciendo cosas que otros veían inconexas.

Hace unos meses, el 17 de junio, recibí un email de los organizadores de un congreso que tiene lugar en el CNIC. En él mostraban el interés que entre su comunidad de investigadores habían suscitado mis recientes investigaciones sobre malas prácticas de investigación. Me decían que para «ellos sería un honor» que presentase mi trabajo a los asistentes al congreso de doctorandos de este año —¿un honor para ellos?, ¡por Dios!, ¡el honor en cualquier caso sería mío ?!

Al principio pensé que se trataba de una broma. El Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares es uno de los pocos Centros de Excelencia Severo Ochoa de España, distinción que se obtiene por concurso competitivo, dotada de presupuesto (un millón de euros cada uno de los años que dura la distinción), que solamente consiguen aquellos centros donde se desarrolla la investigación más puntera en el Estado español (otros Severo Ochoa son el CNIO, el CRB, el IBEC…). No me parecía creíble que uno de los centros entre la élite mundial donde se desarrollan las mayores «investigaciones frontera y altamente competitivas» de España tuviese interés en escuchar mi humilde experiencia.

Contesté al email y parece que no era una broma, porque el día 22 de noviembre estaré allí presentando mi experiencia con las malas prácticas de investigación a través de la charla que tiene por título: «A short trip around the research misconduct: framework and some stories of dishonesty».

Desde junio hasta ahora no lo había hecho público porque estaba centrado cerrando otros proyectos; además, sinceramente, no terminaba de creérmelo —pero ahora que ya me han reservado el hotel y el viaje, creo que ya no se echarán atrás, así que ya lo puedo hacer público ?.

Mi agradecimiento a los organizadores del congreso es infinito. Les doy las gracias por darme la oportunidad de poder esparcir mis ideas por el mundo, sobre todo en un tema tan importante como es el comportamiento íntegro en la Ciencia.

Y al resto de vosotros muchas gracias también. Al fin y al cabo el trabajo de «los librepensadores» carecería de sentido si no hubiese al otro lado cerebros que procesasen nuestras reflexiones ?.

¡Gracias a todos!
Angel.




Pedí un préstamo para estudiar un master y algunos lo llaman suerte

Twitter es ese sitio donde dices «buenos días» y tienes a 20 que te dan las gracias, 50 que lo leen y no dicen nada y 10 que te increpan e insultan por desear buenos días: porque no tienes derecho a ello, porque eres un superficial, porque atentas contra los derechos de los gusanos de seda o vete tú a saber por qué… ?

En esas estábamos el otro día, comentando un titular del diario Cinco Días que decía: «Un master o un doctorado eleva el salario de un graduado hasta en un 32%», cuando se me ocurrió responder en el hilo diciendo algo así como que «correlación no implica causalidad». Básicamente me refería a que si los profesionales que han hecho un master o un doctorado ganan un 32% más, la causa no tiene por qué ser haber cursado esos estudios, sino que puede ser cualquier otra que también mantenga correlación (personalidades, entorno socioeconómicos, variables culturales…) —es realmente difícil construir modelos que aíslen totalmente la causa de un efecto.

A todo esto, un colega me respondió: «O los de ciencia como tu, que igual tuvo la suerte de entrar en el mundo laboral antes de 2012 y no ha pasado las penurias a las que el resto esta sometido gracias a un par de leyes patrioticas que entraron en vigor ?»
Tuit de Dario Vázquez
Esta respuesta de Dario (por lo que conozco de él, es un gran investigador que trabaja fuera de España), me tocó un poco la fibra. Primero: por achacar al factor suerte lo que alguien consiga o deje de conseguir durante su vida; segundo: por achacarlo también a las «leyes patrióticas».

En el hilo también saltaban otros que decían que: solo los ricos pueden permitirse la educación, o que los niños de papá son los únicos que van a poder estudiar… —interesante punto de vista.

Una de las ventajas de ser una persona multidisciplinar (a ratos soy ingeniero de telecomunicación, otros investigador de ciencias del comportamiento, economista, agricultor, empresario, estudiante, youtuber, escritor, programador, panadero…) es que estás obligado a tener la mente muy abierta, algo que tampoco es complicado al beber de tantos afluentes; otra de las ventajas es que tratas con personas de un rango sociocultural muy amplio, lo que te permite conocer diferentes realidades sociales (y eso enriquece).

Entre todos los entornos donde me muevo, hay uno que me llama especialmente la atención: el de aquellos que consideran que por el hecho de haber nacido en España tienen una mochila llena de derechos incuestionables que papá Estado debe facilitarles —en Psicología este perfil de personalidad suele correlacionar con las llamadas culturas colectivistas, integradas por personas que con mucha facilidad se ven a sí mismas como miembros de grupos y aceptan que haya un poder superior que ordene sus vidas, frente a las personalidades más individualistas: las que se consideran dueñas de su vida y su destino.

Lo cierto es que la frasecita de Dario me ha tenido entretenido mientras corría hoy y pensaba: «Claro, yo he tenido mucha suerte en la vida, por eso tengo trabajo, porque me lo he encontrado todo hecho».

Por esto me gustaría reflexionar en voz alta un poco sobre la suerte que he tenido en la vida, en la que me lo he encontrado casi todo regalado. Empecemos con mis regalos:

Desde pequeño «tuve la suerte» de poder ayudar a mi padre de vez en cuando en el campo y saber lo que era cavar cornejales o irme yo solo a regar cualquier día (mientras él estaba de viaje en su trabajo) o labrar con el tractor o con la mula mecánica, o tirando de las mangueras mientras mi padre y mi tío sulfataban los árboles con la pistola, o estar los fines de semana o por las tardes cogiendo las ramas de la poda, haciéndolas haces, cargándolas en la máquina y llevándolas a casa para tener leña para encender la lumbre el resto del año. Fue una suerte poder hacer esto.

Crecí, y con 16 años, mientras otros chicos pasaban parte de su verano de ocio y en la piscina, unos cuantos amigos más y yo aprovechábamos para trabajar al jornal cogiendo albaricoques; nos levantábamos a las cinco de la mañana todos los días porque durante algunas semanas teníamos que ir en autobús a las fincas donde trabajábamos (Mula, Caravaca), aunque otras «teníamos la suerte» de trabajar en nuestro mismo pueblo y podíamos levantarnos a las cinco y media. Fue una gran suerte poder saber lo que es trabajar muy duro desde bien pequeño y conseguir con mi propio esfuerzo, entre otras cosas, pagar la primera bicicleta de montaña que tuve —y que aún hoy conservo.

Con 18 años me fui a estudiar a Valencia. Durante aquel tiempo mis padres me ayudaron económicamente un poco, aunque «como tuve suerte» conseguí algunos años la beca del Estado. Durante alguno de esos años, en los veranos, «como tuve mucha suerte», trabajé en una fábrica de conservas (pongo aquí un detalle de la consulta de mi vida laboral, que va por 19 años y cuatro meses, que gracias a la firma digital acabo de hacer en tiempo real a la Seguridad Social ?).

vida laboralEn esta fábrica de conservas «tuve la suerte» de que muchas veces se rompía la máquina de poner las tapas a los botes, y yo, como era el más joven (y el nuevo), solía ser el elegido habitualmente para pasar los botes de 5 kilos de tomate, hirviendo, de la llenadora a la cerradora (con dos pares de guantes de plástico puestos, claro). Quemaba tanto aquel invento que entre bote y bote tenía un caldero al lado con agua fría donde poder meter las manos para bajarles un poco la temperatura, ¡qué gran suerte que tenía! Además, si te caía algo de líquido a los brazos, como iba de manga corta, tenía la suerte de poder gritar, total, con el ruido de las máquinas pasaba totalmente desapercibido.

En la fase final de mi carrera (teleco), vi que el boom de las telco parecía que se estaba deshinchando, así que decidí intentar incorporarme al mundo laboral antes de terminar, no fuese a llegar tarde. Me dio por buscar trabajo en todas partes, y tuve la suerte de ser contratado por una multinacional en Madrid. Con 23 años me fui para Madrid, yo solito, con una mano delante y otra detrás, con el dinero justo para poder pagar un mes de alquiler y la esperanza de que mi primer pago de nómina llegase pronto para poder mantenerme. Tuve mucha suerte teniendo el valor de dejarlo todo atrás y aventurarme en aquella gran ciudad.

Durante mis dos primeros años trabajé en un departamento 365x24x7. Hacía noches, fines de semana… y tuve la suerte de ser el responsable de supervisar la red nacional de France Telecom durante la nochevieja del 1999 al 2000 y pasar todos los protocolos para controlar que todo se mantenía en pie durante el «efecto 2000». Trabajar en nochevieja con esa gran responsabilidad, ¡qué suerte!

Mientras trabajaba a turnos, estudiaba para sacarme las dos últimas asignaturas que me quedaban de la carrera. También el trabajo fin de carrera. Tuve la suerte de conseguir aprobarlo todo y así obtener mi primer título.

Para no quedarme atascado, como tenía la suerte de que me quedaban unas horas libres al día y los fines de semana estaba a 400 kilómetros de mi familia, decidí estudiar en la Complu Ciencias Empresariales. Desde 2004 al 2007 estuve levantándome a las 6 de la mañana y llegando a mi casa alrededor de las once de la noche. Trabajaba en Pozuelo, estudiaba en Islas Filipinas (parada de metro de Madrid) y vivía en García Noblejas. Durante los fines de semana y vacaciones tuve la suerte de poder estudiar, también la suerte de no poder viajar a ningún sitio porque todo era trabajar y estudiar —por supuesto que durante este tiempo no tenía becas y yo lo pagaba todo, lógicamente.

Entre el 2009 y el 2010, ya con mi primera empresa creada (porque tuve la suerte de renegar del dinero seguro de una multinacional y emprender mi propio negocio), decidí estudiar un master de gestión en una de las mejores escuelas de negocios del mundo (entre el top 5), en la IE Business School. Entre la matrícula del master, la residencia en Shanghai, los viajes todas las semanas de Murcia a Madrid, de Madrid a Murcia y demás cosas, tuve que desembolsar unos 30.000€ (TREINTA MIL EUROS). Lógicamente no los tenía, por lo que saqué un préstamo. ¡Sí, tuve la suerte de poder sacar un préstamo para pagar mis estudios! Y aún lo sigo pagando. Aquí el detalle de cómo está ahora mismo:

Préstamo ICO

 

Entre todo esto, tuve la suerte de hipotecarme para comprar un piso en Madrid con la que por entonces era mi pareja. Rompimos (¡gran noticia!) y me quedé con su parte de la casa y de la hipoteca. Aquí sí que tuve suerte, porque afortunadamente mis padres pudieron prestarme 800.000 pesetas (4.800€) que me faltaban para poder pagarle a ella su parte. La semana de la firma de la escritura mi cuenta bancaria se quedó tiesa, con 30 euros y la esperanza de que la nómina de ese mes viniese pronto. Recuerdo que en aquella época planificamos un colega y yo una escapada a la montaña y como no tenía ni botas de montaña ni dinero, tuve la suerte de que mi colega me vendió unas botas suyas que ya no usaba y se las compré de segunda mano. ¡Qué suerte tuve por poder comprar ropa y calzado de segunda mano!

Los años pasaron, fundé con otros colegas alguna empresa más, alguna que otra aventura laboral adicional y decidí estudiar un doctorado. Tuve la suerte de no recibir ninguna beca (pagarme yo todos los gastos), además de la suerte necesaria para poder dedicar 4 años de mi vida exclusivamente a los estudios de doctorado (sin ingresar nada) agotando prácticamente todos los ahorros que tenía. ¡Qué gran suerte que tuve! Donde sí tuve realmente suerte es dando con un director de tesis que realizaba prácticas cuestionables de investigación (manipulación fraudulenta de datos), causa por la cual me negué a defender mi tesis ante el tribunal, después de tenerla prácticamente finalizada.

En fin… que como veis, en la vida he sido un niño de papá al que todo se lo han regalado y que todo se lo ha encontrado hecho —ironía, claro ?—. Por supuesto que mi caso no es el único de esfuerzo y perseverancia; afortunadamente el mundo está lleno de personas luchadoras, a las que las cosas no le fueron fáciles y que han conseguido abrirse un hueco profesional en la vida y tener un presente más o menos de plenitud.

Por supuesto que también existe el azar en la vida. Desde que nacemos somos fruto del puro azar: justo aquel espermatozoide entre millones fecundó el óvulo de nuestra mamá y mientras estábamos en el interior de ella decenas de acontecimientos aleatorios (una discusión, que estuvo en una oficina donde la gente fumaba, la enfermedad que tuvo durante el embarazo…) sucedieron y provocaron que nosotros seamos hoy lo que en gran parte somos.

Pero además de esta predisposición genética (algo que es pura «suerte», lo admito), desde el momento que somos seres autónomos podemos elegir qué camino tomar e ir modulando la programación que llevamos insertada. Somos nosotros los dueños de nuestro destino (aparte de la predisposición innata con la que contamos) y la mayoría de veces podemos elegir qué hacer; incluso cuando físicamente no podemos elegir qué hacer, sí que podemos elegir qué pensar y cómo interpretar y asumir la realidad que estamos viviendo (como proponía el doctor Viktor E. Frankl tras su experiencia de años en un campo de concentración nazi).

Afortunadamente llevo unos años estudiando Psicología para comprender los entresijos del pensamiento y el comportamiento humano y eso me permite inferir el cómo y el porqué de muchas actitudes y conductas de las personas con las que me cruzo cada día.

Es increíble que la miopía sea una enfermedad tan extendida en esta sociedad.

¡Gracias por pasarte por aquí!
Angel.

PDTA: cuando sí que tuve auténtica suerte fue cuando de niño me operaron de apendicitis con peritonitis aguda. El cirujano le dijo a mis padres que si hubiesen tardado dos horas más en llevarme al hospital hubiese muerto. Estuve 27 días ingresado. Aquello sí que fue realmente suerte ?.




El 2º libro > Manzanas podridas: Malas prácticas de investigación y ciencia descuidada

¡Hola colegas!

llevaba sin pasarme por aquí más de un año. Veo que la última entrada fue de marzo de 2018 y estamos a julio de 2019, ¡mucho tiempo!

Manzanas podridas (a la venta en amazon)

Manzanas podridas (a la venta en amazon)

No os creáis que he estado parado, todo lo contrario, demasiado ocupado en la tarea de  reajustar el limbo de la brújula de mi vida, jeje. No es fácil volver a encontrar el equilibrio después del colapso que sufrió mi nave con aquella historia del fraude científico cometido por mi director de tesis durante mi doctorado en la Facultad de Economía y Empresa de la UMU.

Tranquis que no os voy a contar hoy todo lo que he hecho ?… —en un siguiente post (para agosto) os haré un breve resumen sobre la estrategia que seguí para encontrar de nuevo el equilibrio vital.

Hoy tan solo quiero compartir con vosotros uno de los últimos proyectos que he realizado. Es mi segundo libro. Lleva por nombre «Manzanas podridas: Malas prácticas de investigación y ciencia descuidada».

Comencé a documentarlo y escribirlo en Nochebuena (2018-19) —así lo dice mi base de datos de Zotero y mi memoria— y el primer preprint lo subí a PsyArXiv el 28 de mayo (a las 11 horas, 21 minutos y 2 segundos ?); a la venta en amazon la versión en papel el 30 de mayo (2019). Han sido 5 meses muy intensos dedicando casi el 100% de mi tiempo libre a la investigación sobre la temática de la integridad científica y las malas prácticas de investigación —en el ámbito global/internacional, por supuesto, sobra decirlo, supongo.

La violación de la integridad científica no es un tema que me agrade especialmente; indudablemente podría dedicar mi tiempo a investigar sobre cosas que vayan a aportar más al mundo y que me motiven más. Pero tras vivir aquel capítulo de violación de integridad durante mi doctorado me hice especialmente sensible a él.

En realidad este libro no es más que el segundo segmento de un triángulo. El segmento final, que lo cerrará, saldrá a la luz en pocos meses —algunos conocéis mi manía de afrontar los proyectos considerando siempre al menos tres dimensiones, jaja, soy un vicioso ?—. Ese tercer ensayo pondrá fin, al fin, a un periodo estructural en mi vida (los que leísteis mi primer libro conocéis la diferencia entre la estrategia estructural y la coyuntural ?). Si esto fuese Matrix la equivalencia sería la siguiente:

  1. Matrix > Personalidades múltiples, (des)honestidad, ciencia y una tesis fracasada con Salvador Ruiz de Maya e Inés López López.
  2. Matrix Reloaded > Manzanas podridas: Malas prácticas de investigación y ciencia descuidada.
  3. Matrix Revolutions > (el título de libro es secreto aún, jeje).

El preprint del libro lo podéis descargar y ojear en versiónPDF desde PsyArXiv, aquí: https://doi.org/10.31234/osf.io/z82mh.

Lo podéis comprar en papel (yo no gano nada con la venta, lo que se paga es la comisión de amazon y costes de impresión) en amazon. Está disponible en EspañaReino UnidoEstados UnidosFranciaItaliaAlemania y Japón, además de en otros puntos de venta físicos (aún por determinar).

En amazon España lo tenéis aquí: https://www.amazon.es/dp/1070755362

Si tenéis algún comentario, ya sabéis cómo encontrarme.
¡Gracias e intentad ser felices que la vida son cuatro días ?)
Angel.




Método Salvador Ruiz de Maya de fabricación (fraudulenta) de datos (vídeo)

¿Qué tal amigos?,

conforme va pasando el tiempo voy aprendiendo mucho más sobre el tema de la fabricación fraudulenta de datos en experimentos científicos y sobre el fraude científico en general.
Cuando no has leído al respecto piensas que los comportamientos deshonestos en la academia son muy excepcionales, apenas unas manzanas podridas, pero desgraciadamente los datos muestran que esta expectativa inicial es optimista —los casos de fraude son mucho más habituales de lo que imaginamos, como ya comenté hace unas semanas (por ejemplo, citamos el artículo de Joaquín Sevilla «Fraude científico (I): una primera aproximación»).

Algunos de vosotros me ha comentado que tras la lectura del librito no entendía muy bien en qué consistió la fabricación de datos (fraudulenta) que hizo Salvador Ruiz de Maya para los experimentos que elaboramos durante mi periodo de investigación (fraude que me condujo a decidir no defender finalmente la tesis, como ya sabéis), y por esto he decidido hacer un par de vídeos donde explico paso a paso (a través de la herramienta R) el método que Salvador Ruiz de Maya siguió (y al parecer sigue habitualmente) para fabricar los datos de los experimentos y conseguir obtener los datos que confirmen las hipótesis deseadas.

Si no tienes miramientos en publicar datos falsos, visualizar estos vídeos puede resultarte instructivo, ya que ilustra cómo conseguir que los datos de tu muestra confirmen tus hipótesis de partida (es la magia de la cocina fraudulenta de datos).

El primer vídeo podéis verlo aquí:

El segundo vídeo aquí:

Aunque parezca increíble, manipular los datos que obtenemos en la fase de experimentación con tal de obtener «los datos que queremos obtener» parece ser una práctica habitual en algunos círculos académicos, como pongo de manifiesto con ejemplos reales en estos vídeos.

¿Esta es la ciencia que deseamos construir? Creo que no deberíamos mirar para otro lado cuando se trata de algo tan importante como la CIENCIA, esa «cosa» que ha conseguido que la humanidad alcance unos niveles de progreso sin parangón.

¿Qué te parece?
Gracias por pasarte por aquí,
Angel.

[Esta entrada fue publicada en primer lugar aquí: http://tesisfracasada.abrilruiz.es/salvador-ruiz-maya-metodo-fabricacion-datos-video-demo-r/]




II. Un librito y un vídeo sobre mi renuncia a la defensa de la tesis con Salvador Ruiz de Maya e Inés López López

¡Hola!,

los que seguís el blog conocéis la desagradable experiencia que he vivido estos últimos años en relación a la manipulación de datos en las publicaciones académicas, que me condujo a renunciar voluntariamente a la defensa de la tesis doctoral que estaba realizando bajo la dirección de Salvador Ruiz de Maya e Inés López López. Lo conté en este artículo de aquí: «Mi renuncia a la defensa de la tesis con Salvador Ruiz de Maya e Inés López López».

Como es algo impactante y ciertamente puede resultar increíble, por la gravedad de los hechos, en su momento pensé que merecía la pena ponerlo todo ordenado en algún repositorio donde poder consultar los detalles de este sinsentido. Por desgracia, creo que estas prácticas están más extendidas de lo que pensábamos y pueden ser un verdadero cáncer para la ciencia (de momento a mi, estuvieron a punto de provocarme la muerte por suicidio 🙁 ).

¡Pero siempre con buen humor!
En este vídeo de aquí he resumido un poco la historia. Mira: «(Vídeo) Finalmente no defenderé mi tesis doctoral con Salvador Ruiz de Maya e Inés López López»

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Un ensayo y una web
Aunque inicialmente solo iba a dar detalles de los tejemanejes durante mis años de investigación, luego pensé que era una buena oportunidad para buscar y relatar también en el ensayo aquellos fundamentos científicos —de la mano de la psicología— que explicasen este comportamiento nunca imaginado en grandes profesionales.
El librito finalmente salió publicado el 13 de Noviembre y (de momento) puede ser comprada la edición papel a precio de coste en Amazon (aquí >) —he bajado mi margen a 0 € para que solo pagues el coste de impresión y envío 😉

¡Compra el libro a precio de coste en Amazon!

Tienes también disponible una muestra gratuita en pdf en la web de soporte del libro: http://tesisfracasada.abrilruiz.es

En la web http://tesisfracasada.abrilruiz.es puedes encontrar más detalles sobre este increíble caso que por desgracia podría ser tan solo la punta de un negro iceberg.

¿Qué te parece? Te invito a dejar algún comentario aquí > 

Gracias por pasarte por aquí y feliz día 🙂
Angel.




I. Memorias de una tesis fracasada… y una carta de renuncia. Finalmente no defenderé la tesis doctoral con Salvador Ruiz de Maya e Inés López López

¡Hola amigos!,

aunque sabéis que siempre me gusta escribir cosas positivas, los párrafos que quiero compartir con vosotros hoy son tristes, porque son la confirmación de un fracaso: hace un par de semanas comuniqué oficialmente mediante carta al director de la Escuela Internacional de Doctorado de la Universidad de Murcia y al coordinador del programa de doctorado de ciencias de la empresa, mi renuncia a defender la tesis doctoral en la Universidad de Murcia.

Compostela y credencial del Camino de Santiago de Angel Abril Ruiz

Compostela y credencial del Camino de Santiago de Angel Abril Ruiz

Los más cercanos a mí conocéis que los últimos cuatro años he estado dedicado casi a tiempo completo a los estudios de doctorado, centrando mi investigación en el campo del comportamiento del consumidor (básicamente, psicología aplicada al marketing). Mi línea de investigación tomaba las teorías del marketing sensorial y de la psicología evolucionista, para encontrar mecanismos que pudiesen influir en el consumo en general, y en el consumo de frutas en particular. Era un tema realmente novedoso y apasionante.

Pero hoy la noticia no es apasionante… A pesar de los cuatro años de tiempo invertidos, después de haber involucrado a miles de individuos en los 4 experimentos, 3 estudios y numerosos pretests realizados, y a pesar de tener la tesis doctoral prácticamente finalizada (la mayoría de capítulos en 4ª vuelta de revisión), he decidido por cuestiones morales abandonar.

Aquellos de vosotros que me conocéis sabéis que no me cayo nada y lucho al 100% por aquello en lo que creo. Esto me ha traído problemas desde el colegio; los próximos a mí recordaréis que era el tocapelotas de aquellos profesores altaneros, incluso más aún cuando no era yo el blanco de sus iras, sino mis compañeros —en general, llevo muy mal las situaciones de abuso de poder, en la que unos pocos poderosos abusan de unos débiles e indefensos.

Supongo que esta circunstancia, sumada a otras como por ejemplo que tolero francamente mal la mentira y los comportamientos deshonestos, pudieron ser las semillas de las discrepancias que durante los dos últimos años de doctorado hemos mantenido mi director de tesis, Salvador Ruiz de Maya, y yo.

También supongo que el hecho de mostrar mi desacuerdo con las «cosas obscuras» que se hacían y que en algunos casos consideraba que traspasaban la línea de la ética —algo que me estuvo quitando el sueño durante meses—, provocaba en Salvador Ruiz de Maya un sentimiento de rechazo, cuya reacción era en algunos casos la defensa de su estatus a través de estrategias de ataque contra mí. Lo cierto es que estas actitudes y comportamientos de Salvador me llegaron a hundir psicológicamente. Recuerdo especialmente dos semanas en las que fui arrastrado a un profundo pozo de desesperación, toqué fondo llegando a pensar que mi vida carecía de sentido, y que no merecía la pena seguir viviendo —sí, no me da vergüenza reconocerlo—. Estuve hundido hasta el extremo.
Como digo en la carta, he sufrido un combate psicológico tan sucio y de tan alto nivel, que supera toda presión que haya vivido antes, ni en mi primera etapa de estudiante, ni en mis 18 años de trayectoria profesional en multinacionales, pequeña empresa o mi propia empresa. Pero bueno, gracias a las conversaciones que mantuve con grandes personas, conseguí salir del pozo. De otra forma quizá hoy no estaría aquí escribiendo esto.

No quiero extenderme más ahora. Estoy terminando un pequeño ensayo que he titulado «Memorias de una tesis fracasada» «Personalidades múltiples, (des)honestidad, ciencia y una tesis fracasada con Salvador Ruiz de Maya e Inés López López» que publicaré en breve (será inferior a 10 páginas, para que sea fácil de leer 🙂  finalmente tiene 116 páginas… decidí aportar más valor). No pretendo que este próximo ensayo justifique la decepción que de mí os habéis llevado —porque no he conseguido culminar con éxito esta etapa—, pero al menos os daré detalles de lo que ocurrió, y argumentaré por qué la ética está por encima de todo, incluso del propio interés personal. Tras leerlo, vosotros mismos podréis juzgar si hice bien o mal en aferrarme a mis principios, aunque con ello me haya colgado yo mismo la etiqueta de «fracasado» y «chivato» para la mitad de la vida que probabilísticamente aún me queda por vivir.

Finalmente, ahora ya sabéis qué me condujo en realidad a aventurarme durante 21 días en solitario por los Pirineos (GR 11 o Travesía Pirenaica), 850Km trotando por alta montaña, sufriendo tormentas de granizo, terrenos inhóspitos, sed, hambre, cansancio, ansiedad… No fueron los 20 maratones de montaña, no fue el reto físico, ni el reto organizacional… fue la necesidad de escudriñar en los lugares más profundos de mi mente, en soledad plena, en un estado básico de supervivencia y abstracción social, lo que me llevó de nuevo a buscar el «camino». Afortunadamente, durante las largas jornadas de meditación —16 horas al día recorriendo el «camino»—, llegué a alcanzar puntos de plena desconexión con el mundo terrenal, inmerso en los cuales pude encontrar la reafirmación en mis convicciones, pudiendo afirmar de nuevo con una consciencia plena, que la ética está por encima de todo, incluso del propio interés personal.

Os pido disculpas por mi fracaso.
Un abrazo,
Angel.

PDTA: mis esfuerzos por comprender las actitudes y comportamientos a los que nos estuvimos enfrentando, me condujeron entre otras, a las teorías de psicología social sobre el rechazo social y la agresión. Aquí dejo un par de esquemas:

Ejemplo de guión agresivo desde la perspectiva de la psicología social. Fuente: «Introducción a la psicología social», 2ª Edición, Sanz y Torres, Madrid, 2013, pág. 393

Ejemplo de guión agresivo desde la perspectiva de la psicología social. Fuente: «Introducción a la psicología social», 2ª Edición, Sanz y Torres, Madrid, 2013, pág. 393

 

Modelo multimotivacional de rechazo. Fuente: «Introducción a la psicología social», 2ª Edición, Sanz y Torres, Madrid, 2013, pág. 20

Modelo multimotivacional de rechazo. Fuente: «Introducción a la psicología social», 2ª Edición, Sanz y Torres, Madrid, 2013, pág. 20

 


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GR 11 y la búsqueda de respuestas #GR11SalvaMiEnte

¡Hola!,

como algunos de vosotros sabéis, hace unas semanas ¡conseguí finalizar el GR 11 o Travesía Pirenaica!

El GR 11 es un sendero de gran recorrido, que va desde la punta más al este de España, el Cap de Creus (Girona), hasta el Cabo Higuer (Guipuzcoa) en las aguas del Mar Cantábrico. Son unos 850Km de alta y media montaña, con 84.000 metros de desnivel acumulado, que decidí hacer en solitario y en autosuficiencia, con la tienda de campaña a cuestas (portaba unos 17Kg al día a la espalda), sin hacer uso de refugios y avituallando por los pueblos por donde transcurría.

«GR 11: somos animales». Angel Abril bebiendo en un riachuelo durante la travesía transpirenaica. Foto tomada el 19/08/17, a las 12:38, en algún lugar entre La Junquera (Girona) > Ermita/Cementerio de Sant Miquel de Bassegoda (Girona)

«GR 11: somos animales». Angel Abril bebiendo en un riachuelo durante la travesía transpirenaica. Foto tomada el 19/08/17, a las 12:38, en algún lugar entre La Junquera (Girona) y la Ermita/Cementerio de Sant Miquel de Bassegoda (Girona)

Aunque llevaba más de cinco años con la idea en la cabeza (desde mi primera travesía de Carros de Foc), hasta ahora no había encontrado la motivación suficiente para aventurarme a ello. Pero la motivación llegó hace unos meses. Las desagradables circunstancias de la última etapa de mi doctorado hicieron de catalizador o disparador. Necesitaba reafirmarme en mis convicciones y reforzar los cimientos de mis principios, de forma que no me tambalease al tomar la decisión que muy probablemente debía tomar: abandonar el doctorado, con la tesis prácticamente finalizada, y no defender la tesis en la Universidad de Murcia, por cuestiones éticas.

Fueron 21 días de aventura, unos 40 kilómetros y 3000 metros de desnivel positivo al día, de pura montaña. Habitualmente me levantaba a las cinco y media de la mañana y estaba todo el día corriendo o andando. A las 19.30h procuraba tener elegido el sitio donde montar la tienda de campaña. Lo primero que hacía por las mañanas era poner el cazo de agua a calentar (usaba pastillas de combustible sólido que insertaba en un minihornillo de chapa). Mientras desayunaba revisaba los mapas del día. También revisaba los mapas del día mientras cenaba. Revisar los mapas para tener en mente los puntos de agua y presencia humana de la jornada era una tarea crítica.

Reflexión
A mi regreso, algunos amigos me están comentando que con lo bonito que son los Pirineos, disfrutaría muchísimo de los paisajes. La respuesta es que no. No disfruté de los paisajes porque apenas era consciente de ellos. Durante el tiempo que estaba en marcha, o bien estaba pensando en tareas de supervivencia (¿dónde está la próxima fuente?; creo que no voy a llevar suficiente agua de reserva; ¿cada cuánto tiempo y cuántos mililitros de agua debo tomar para sobrevivir con la cantidad que llevo?; ¿encontraré alguna tienda de comida en el siguiente pueblo?; ¿se va a enganchar a llover otra vez?; ¿podré aguantar el frío de esta noche?; ¿cuántos collados me faltan?; ¿aguantarán las pilas del GPS?…), o bien estaba reflexionando sobre el infierno de mi doctorado, o bien intentando meditar, así que poco tiempo me quedaba para disfrutar del paisaje.
Una cosa curiosa que quiero comentar con vosotros es la capacidad de desconexión que tenemos las personas. Esto resultó un grave problema para mi, porque fue causa de mis pérdidas diarias. Llegaba a sumergirme tanto en mi interior, que perdía la conciencia de donde estaba y cuando volvía en mí, perfectamente podía haber abandonado la senda sin darme cuenta durante kilómetros, maldiciendo mi don de concentración, por los kilómetros de más que me tenía que chupar. Realmente la putada era supina cuando los kilómetros que había hecho durante la «desconexión» eran de bajada, y me tocaba volver a recuperar cota para llegar a la senda.

Lágrimas
Lo cierto es que lloré. Lloré muchísimo. Lloraba sobre todo por las mañanas. Pasaba minutos llorando como un niño desconsolado. Lloraba por mi doctorado y por todo lo que estaba pasando. Me acordaba de Salvador Ruiz de Maya cada día, durante muchas horas. Pero también lloraba de emoción. Afloraban pensamientos que instantáneamente me hacían llorar. Lloré al escuchar la música que salía de un chiringuito al pasar. Y lloré al pensar en mis primeras visitas a Pirineos con Ricardo y con Álvaro.

El camino
No sé si habéis leído Siddartha, de Herman Hesse, o tantas otras novelas donde los personajes emprenden un viaje buscando su destino. Siddartha pasó su vida buscando la sabiduría plena. Un viaje, o un camino, son momentos que nos ayudan a bucear en nuestro interior. Aquellos que habéis hecho el Camino de Santiago o algo parecido, sabéis de qué os hablo. Para mí esta aventura se trataba básicamente de eso, de un «camino» que recorrer, procurando que en los pasos finales algún duende hubiese colado en mi mochila las respuestas a tantas preguntas.

El Hashtag: #GR11SalvaMiEnte
Ya entendéis entonces el significado del hashtag que usamos durante la travesía: #GR11SalvaMiEnte. El ente es la parte impersonal del ser, así que lo que le pedía al GR11, era su salvación: ¡GR11, por favor, intenta salvar mi ente! (quizá, aquellos que conozcáis algo más sobre mi doctorado, podáis sacarle un sentido alternativo 😉 ).

La documentación y el blog con todo
Ya sabéis que estoy un poco obsesionado con dejar siempre todo documentado. Por eso, he hecho un pequeño blog con todo el material y con algunas anécdotas sobre cada una de las etapas.

· Las fotografías que realicé podéis verlas en esta carpeta de Google Fotos: GR 11 o travesía transpirenaica en 21 días – #GR11SalvaMiEnte – Fotos.

· Algunos vídeos editados podéis verlos en esta lista de mi canal de Youtube: GR 11 o travesía transpirenaica en 21 días – #GR11SalvaMiEnte – Vídeos.

· En redes sociales estuvimos comentando en Facebook y Twitter usando el hashtag #GR11SalvaMiEnte. Puedes encontrar los comentarios en:
Publicaciones y reacciones durante la travesía #GR11SalvaMiEnte en Facebook
Publicaciones y reacciones durante la travesía #GR11SalvaMiEnte en Twitter

Y en el blog http://gr11salvamiente.blogspot.com.es es donde he puesto un pequeño diario de bitácora para cada una de las etapas, con aquellos recuerdos más intensos de cada día —recuerdo especialmente la tarde de la tormenta de granizo, donde me vi rodeado por un rebaño de ovejas petrificadas, tan petrificadas como yo lo estaba. Lo cuento en esta etapa >.

Y esta es la historia de mi GR 11 🙂 . Si quieres hacerlo alguna vez o necesitas alguna información sobre él o cualquier cosa, ¡no dudes en contactarme!

Un abrazo (y no olvides sonreir 🙂 ),
Angel.